La fuerza de crecimiento que posee el niño en su primer septenio es una base esencial para la formación sana de su cuerpo. En este período el ambiente ejerce una fuerte influencia en el niño. Queremos acompañar a cada uno de ellos a desarrollar esa fuerza de crecimiento que poseen, dentro de un ambiente sano a través de juegos al aire libre recibiendo las fuerzas del sol y de la tierra, experimentando nuevas sensaciones e ir incentivando la voluntad propia de cada niño.
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miércoles, 23 de septiembre de 2015
Los doce sentidos (Parte II)
Como dijimos, el tacto nos da la sensación de unidad, de auto-reconocimiento y cobijo, este sentido está ínfimamente relacionado con otros que se manifiestan en posteriores septenios:
-El sentido calórico o térmico, hace referencia principalmente a lo anímico. Es parte del segundo septenio y se ve manifestado, por ejemplo en las amistades. El yo necesita de calor para encarnar y es por eso que es preciso la calidez anímica, como también la calidez del hogar y de lo que lo rodea.
-El sentido del yo ajeno (la percepción del otro). El yo del otro no siempre es vislumbrado, pero si contamos con un buen desarrollo de los anteriores sentidos, una manera frecuente de manifestarse es el apasionarse por algo o alguien generándole al adolescente una sensación de eternidad. Es importante para educar este sentido la observación de gestos, el habla, los movimientos, el rostro y el cuerpo y así captar mejor al otro.
El sentido vital, armonía y equilibrio, se relaciona con:
-El sentido del olfato. Este sentido perteneciente al segundo septenio, que si bien está muy latente desde los primeros años de vida, es lo que nos contacta con el entorno. Es sutil, invade y penetra. Nos evoca recuerdos. En la actualidad este sentido se ha ido degenerando por la evolución del cerebro frontal (el pensar) En la antigüedad el oler y pensar eran una misma cosa. Lo instintivo se fue perdiendo.
El sentido del pensamiento ajeno está ligado a la comprensión y el intelecto, es lo que nos hace percibir el pensamiento del otro. Nos permite captar ideas que las otras personas piensan. Para que esto se genere, el adulto debe acallar sus pensamientos. Un buen desarrollo de este sentido permite la sociabilización y la unión con el otro.
Es importante respetar en el tercer septenio la capacidad de pensar, los juicios y el contacto con distintas ideologías.
El sentido del equilibrio, orientación y conquista del espacio, se metamorfosea en:
El sentido de la vista que esta ligada a la percepción de los colores (luz reflejada en un cuerpo). Es un tantear con el cuerpo astral. La observación de colores, arte y naturaleza, estimula el desarrollo de este sentido. Le da calor al alma y esto está relacionado con el sentir.
El sentido auditivo Este nos acerca a interiorizarnos con el mundo que nos rodea. Las cualidades son los ruidos, las melodías, ritmos y armonías. Una manera de desarrollarla a través de la la música.
El sentido del movimiento, esta relacionada con:
El sentido del gusto está ligado a las cualidades de la persona e implica un involucramiento mayor del hombre con el mundo que lo rodea. Esto lleva a un intercambio con la naturaleza de una manera mas intima.
Sentido de la palabra ajena es la comprensión del lenguaje. El habla está relacionado con el movimiento de brazos y manos. Es a través del lenguaje que el niño aprende a hacer juicios.
La interrelación de todos los sentidos conforma una totalidad que al encontrarse en equilibrio conforma las bases para el sano desarrollo del Hombre.
Podríamos preguntarnos qué ocurriría en el segundo y tercer septenio si, por ejemplo, alguno de los sentidos inferiores carece de estímulo...
viernes, 4 de septiembre de 2015
Los doce sentidos (Parte I)
"El ser humano es el órgano a través del cual
la naturaleza revela sus secretos"
Rudolf Steiner
Si nos preguntáramos con cuántos sentidos contamos los seres humanos, la respuesta inmediata que se nos ocurriría sería cinco. Esto si bien es cierto, desde la visión antroposófica del Hombre existen otros 7 sentidos mas. El Hombre visto como un ser terrenal y receptor de estímulos del mundo que lo rodea, sus 5 sentidos (el olfato, la vista, el oído, el gusto y el tacto) sin lugar a dudas son primordiales para su desarrollo. Pero si ubicáramos al crecimiento del Hombre dentro de un contexto no sólo terrenal sino también espiritual, el abanico de los sentidos a desarrollar se expande aún mas. Estos 12 sentidos, de acuerdo a la antroposofía, se van desarrollando a lo largo de la biografía del Hombre y se los puede dividir en 3 grupos que a su vez se corresponden a un determinado septenio.
En el primer septenio, se ven manifestado los llamados sentidos inferiores: el sentido vital, del tacto, el movimiento propio y equilibrio. Estos dan cuenta de la energía expansiva y exploratoria del niño hacia el mundo que lo rodea en un proceso de conocimiento no sólo del mundo externo a través de su cuerpo, sino que también de esta manera se va conociendo a sí mismo. Estos sentidos le indican su estado, sus límites, y lo lleva a realizar diversas acciones. Es una etapa en donde sus vivencias son inmediatas.
En el segundo septenio, en el grupo de los sentidos medios se le atribuye el gusto, la vista, el olfato y el calórico. Aquí, lo que se manifiesta es la incursión del mundo externo. Órganos visibles conforman receptores que nos introduce el mundo que nos rodea y este se conjuga con el mundo interno del niño. Vivencias propias de esta etapa son las de simpatía y antipatía. Los sentimientos de los niños son más visibles.
En el tercer septenio, en cambio, el sentido auditivo, el del pensamiento ajeno, el de la palabra ajena y el del yo ajeno conforman un grupo de sentidos que dan cuenta del mundo exterior y sirven de mediadores entre el mundo interno y el externo. La percepción de otro mundo (otro YO), el desarrollo de la comunicación y comprensión de conceptos abstractos hacen de esta etapa, una mas intelectual; llamándose sentidos del intelecto o superiores.
La naturaleza y la imagen del adulto son la base para el desarrollo de los cuatro primeros sentidos. Es menester preguntarse qué y cómo le proveemos a los niños los materiales y espacios adecuados en esta etapa de pura absorción y aprendizaje. Es por eso que en la naturaleza encontramos un gran medio para el estímulo.
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| ¿Cómo estarán vivenciando las distintas texturas? |
El sentido del tacto nos da sensación de unidad, nos marca el límite. Cuando el niños recibe calor y cobijo, despierta en la sensación de que "el mundo es bueno". Esto lo hará tener mayor disposición para el contacto con el otro y a su vez un buen desarrollo interior espiritual. Se estimula a través de nuestra piel, con todo el cuerpo, es por eso que todas las texturas que nos ofrece la naturaleza (cortezas, piedras, lanas, sedas, entre otras) juegan un rol importante en el descubrimiento diario del niño. No sólo por las diversas texturas que pueda palpar y experimentar sino que diferentes materiales ofrecen diversas resistencias. Esto también es un factor que marca los límites entre el YO y el mundo que lo rodea.
El sentido vital. Este nos informa acerca de nuestro estado. Si estamos bien, mal, cansados, con mucha energía, si hemos comido mucho, si algo está bien o mal, etc. Un desarrollo de este sentido es donde se encuentren ritmos a respetar, tareas a perseverar y un contexto de confianza y amor. Así darán lugar a una sólida vida anímica y volitiva en el niño.
El sentido del movimiento es lo que nos hace percibir no sólo nuestros propios movimientos, sino también nos posibilita captar movimientos que ocurren fuera de uno mismo. Un gran espacio con diversos matices que puede ofrecer la naturaleza, es el lugar ideal para que el niño se sienta libre. Son esenciales las actividades como caminatas, jardinería, telar, carpintería, entre otras. Esta libertad, expansión en el movimiento y la diversidad, alimentan el alma del niño de felicidad, autonomía y libertad.
Y por último y no por eso menos importante, el sentido del equilibrio no sólo es lo que permite al niño mantenerse erguido y ser capaz de utilizar sus brazos y sus pies de manera libre sino que también lo ayuda a buscar estabilidad física que luego se transluce en una estabilidad anímica. La naturaleza si bien pueda parecer irregular a simple vista, conlleva un equilibrio en su totalidad. Los niños en el jardín juegan haciendo equilibrio sobre troncos, como también con bloques de madera que son irregulares. Esta búsqueda del equilibrio se vivencia como un desafío, pero es la semilla que en años posteriores lo ayudarán a encontrar su equilibrio tanto en un plano exterior como interior.
El rol del adulto es la de una guía y facilitador para el desarrollo de estos 4 sentidos. Estos a su vez están interrelacionadas unas con otras. Tacto, autopercepción, movimiento y equilibrio forman una totalidad y esa totalidad a su vez posteriormente se relacionará con los otros grupos de sentidos en los posteriores septenios.
jueves, 29 de mayo de 2014
jueves, 19 de septiembre de 2013
martes, 20 de agosto de 2013
Una lectura muy interesante...
Compartimos con todos ustedes el artículo periodístico que publicó revista La Nación acerca de cómo influye en el sujeto la lectura de los cuentos y todo el momento que acompaña a la situación...
http://www.lanacion.com.ar/1609616-por-que-los-cuentos-hacen-bien
http://www.lanacion.com.ar/1609616-por-que-los-cuentos-hacen-bien
jueves, 18 de julio de 2013
lunes, 13 de mayo de 2013
domingo, 28 de abril de 2013
¿Qué importancia tienen los sentidos en el desarrollo del niño?
Una vez más, una de las salas se transformó en espacio de
nuevos conocimientos, lindas sensaciones y experiencias divertidas. Esta vez de la mano de Margarita Krotsch a
quien agradecemos su visita por “Jardín de Gimawari”.
Compartimos una síntesis de lo que fue la charla: siguiendo la idea de Rudolf Steiner nuestros sentidos son 12, los cuales pueden agruparse en 3:
1° grupo: “Sentidos inferiores” o “Sentidos de la voluntad” (relacionados con el cuerpo)
Tacto
Vital
Movimiento propio
Equilibrio
2°grupo: “Sentidos del medio” (relacionados con lo rítmico)
Gusto
Olfato
Vista
Calórico
3°grupo: “Sentidos superiores o del intelecto”
El YO
Palabra
Auditivo
Pensamiento
La charla puntualmente tomó como foco a los sentidos del primero de los grupos mencionados, así nos detuvimos en cada uno…
Tacto: puramente relacionado con el cuerpo físico; es importante reconocer que en todas las partes de nuestro cuerpo hay tacto, no solo en las manos como solemos pensar. Aquí la idea central es el registro que tiene el niño sobre su cuerpo. Un niño pequeño no tiene ese registro total, lo cual le genera intranquilidad, inseguridad. El niño pequeño no sabe localizar donde se lastimó por no poseer desarrollado el mapa de su cuerpo. Por eso es importante que el niño conozca el “mapa” de su cuerpo, lo cual lo va logrando con el transcurso de los años.
A través del desarrollo del tacto, el niño recibe límites y adquiere seguridad; es por eso que realmente favorece el ofrecimiento a los niños de diversas opciones táctiles (ej: carozos de duraznos, telas de diferentes texturas, etc.)
Ejemplos válidos para este sentido serían juegos con agua, arena, tierra, taparse con arena; troncos, lana pura, seda, etc.
Así también es muy importante prestar atención al uso de ropa cómoda, no ajustada
Una pausa lúdica aquí nos despertaron más ganas aún de seguir participando. Varios de los padres presentes se animaron a transformarse en un panqueque, al dejarse enrollar por una tela que los sujetaba fuertemente.
Vital: su relación con el cuerpo vital, hace que no seamos conscientes de este sentido hasta que nos pasa algo. Nos permite sentir hambre, sed, cansancio. Es una gran curva donde necesitamos que el niño encuentre su punto medio. Ej: control de esfínteres, cuando son capaces de dejar de jugar un momento para ir al baño. La idea del ritmo toma fuerza en este sentido que estamos desarrollando. Es importante mantener un ritmo de descanso, vigilia y de alimentación. A través de eso, el niño encuentra su punto medio (aproximadamente a los 4 años) y comienza a trabajar con los extremos. ¿Cómo nosotros podemos trabajar sobre eso?, ofreciéndole al niño actividad y espera (ej: caminata-descanso), lo cual le dará satisfacción y confianza.
El desarrollo del sentido vital aporta autoconfianza
Movimiento propio: este sentido está anclado específicamente a lo emocional. El niño se mueve permanentemente, entonces necesita lugar, espacio para moverse en todas las direcciones. Cuando así lo hace, puede sentirse libre. Encontramos diferentes tipos de movimientos:
a) Movimientos libres.
b) Movimientos con participación del ritmo. Ej: saltar a la soga.
c) Movimientos relacionados con el objeto. Ej: abrir/ cerrar el cierre de una cartera.
El desarrollo del movimiento trae sensación de libertad.
La caminata es primordial en el desarrollo del movimiento, tiene 3 tipos de movimientos:
libre, rítmico, adaptable al medio. (Ej.: soga, hamaca, rondas, euritmia, pintura, hacer nudos/ moños, trepar, rolar, etc. En todo ello está presente el movimiento. Es importante celebrar la alegría del logro del movimiento
Equilibrio: este se obtiene cuando el niño logra caminar. Solo tenemos este sentido en “pausa” en el momento que dormimos. Es desarrollo del equilibrio fortalece el “Yo”.
No debemos apurar el logro del andar del niño, por el contrario, se debe dar naturalmente.
Buenas opciones para ejercitarlo son caminar sobre una soga estirada o tabla, saltar, pararse y saltar en un pie, andar en bicicleta, etc.
La charla se cerró compartiendo preguntas y generando conclusiones reflexivas sumamente interesantes. Luego, una especie de túnel de tela, nos invitó a ser recorrido, experimentando desde algún aspecto lo que fue nuestro nacimiento. Algo realmente novedoso y conmovedor.Para cerrar, charlamos compartiendo exquisiteces del bufete, cuyas colaboraciones voluntarias se destinaron al proyecto de nuestra escuela primaria “Lirios del Sol”.
Compartimos una síntesis de lo que fue la charla: siguiendo la idea de Rudolf Steiner nuestros sentidos son 12, los cuales pueden agruparse en 3:
1° grupo: “Sentidos inferiores” o “Sentidos de la voluntad” (relacionados con el cuerpo)
Tacto
Vital
Movimiento propio
Equilibrio
2°grupo: “Sentidos del medio” (relacionados con lo rítmico)
Gusto
Olfato
Vista
Calórico
3°grupo: “Sentidos superiores o del intelecto”
El YO
Palabra
Auditivo
Pensamiento
La charla puntualmente tomó como foco a los sentidos del primero de los grupos mencionados, así nos detuvimos en cada uno…
Tacto: puramente relacionado con el cuerpo físico; es importante reconocer que en todas las partes de nuestro cuerpo hay tacto, no solo en las manos como solemos pensar. Aquí la idea central es el registro que tiene el niño sobre su cuerpo. Un niño pequeño no tiene ese registro total, lo cual le genera intranquilidad, inseguridad. El niño pequeño no sabe localizar donde se lastimó por no poseer desarrollado el mapa de su cuerpo. Por eso es importante que el niño conozca el “mapa” de su cuerpo, lo cual lo va logrando con el transcurso de los años.
A través del desarrollo del tacto, el niño recibe límites y adquiere seguridad; es por eso que realmente favorece el ofrecimiento a los niños de diversas opciones táctiles (ej: carozos de duraznos, telas de diferentes texturas, etc.)
Ejemplos válidos para este sentido serían juegos con agua, arena, tierra, taparse con arena; troncos, lana pura, seda, etc.
Así también es muy importante prestar atención al uso de ropa cómoda, no ajustada
Una pausa lúdica aquí nos despertaron más ganas aún de seguir participando. Varios de los padres presentes se animaron a transformarse en un panqueque, al dejarse enrollar por una tela que los sujetaba fuertemente.
Vital: su relación con el cuerpo vital, hace que no seamos conscientes de este sentido hasta que nos pasa algo. Nos permite sentir hambre, sed, cansancio. Es una gran curva donde necesitamos que el niño encuentre su punto medio. Ej: control de esfínteres, cuando son capaces de dejar de jugar un momento para ir al baño. La idea del ritmo toma fuerza en este sentido que estamos desarrollando. Es importante mantener un ritmo de descanso, vigilia y de alimentación. A través de eso, el niño encuentra su punto medio (aproximadamente a los 4 años) y comienza a trabajar con los extremos. ¿Cómo nosotros podemos trabajar sobre eso?, ofreciéndole al niño actividad y espera (ej: caminata-descanso), lo cual le dará satisfacción y confianza.
El desarrollo del sentido vital aporta autoconfianza
Movimiento propio: este sentido está anclado específicamente a lo emocional. El niño se mueve permanentemente, entonces necesita lugar, espacio para moverse en todas las direcciones. Cuando así lo hace, puede sentirse libre. Encontramos diferentes tipos de movimientos:
a) Movimientos libres.
b) Movimientos con participación del ritmo. Ej: saltar a la soga.
c) Movimientos relacionados con el objeto. Ej: abrir/ cerrar el cierre de una cartera.
El desarrollo del movimiento trae sensación de libertad.
La caminata es primordial en el desarrollo del movimiento, tiene 3 tipos de movimientos:
libre, rítmico, adaptable al medio. (Ej.: soga, hamaca, rondas, euritmia, pintura, hacer nudos/ moños, trepar, rolar, etc. En todo ello está presente el movimiento. Es importante celebrar la alegría del logro del movimiento
Equilibrio: este se obtiene cuando el niño logra caminar. Solo tenemos este sentido en “pausa” en el momento que dormimos. Es desarrollo del equilibrio fortalece el “Yo”.
No debemos apurar el logro del andar del niño, por el contrario, se debe dar naturalmente.
Buenas opciones para ejercitarlo son caminar sobre una soga estirada o tabla, saltar, pararse y saltar en un pie, andar en bicicleta, etc.
La charla se cerró compartiendo preguntas y generando conclusiones reflexivas sumamente interesantes. Luego, una especie de túnel de tela, nos invitó a ser recorrido, experimentando desde algún aspecto lo que fue nuestro nacimiento. Algo realmente novedoso y conmovedor.Para cerrar, charlamos compartiendo exquisiteces del bufete, cuyas colaboraciones voluntarias se destinaron al proyecto de nuestra escuela primaria “Lirios del Sol”.
¡Muchas gracias a todos los que participaron!
miércoles, 10 de abril de 2013
sábado, 23 de marzo de 2013
-Coge un huevo de la cesta y llévalo al jardín de la casa donde viven muchos niños.
El mayor cogió el huevo dorado y se fue con él a
través del bosque, cruzó el riachuelo, atravesó la pradera y llegó al jardín de
la casa de los niños. Entonces quiso saltar por encima de la verja, dio un
salto demasiado grande y el huevo se cayó y se rompió. Ésta no era la verdadera
liebre de Pascua.
Le llegó el turno al segundo. Éste cogió el huevo
plateado, corrió con él a través del bosque, cruzó el riachuelo y llegó a la
pradera. Entonces le llamó la urraca:-Dame tu huevo, dame tu huevo y te regalaré una moneda.
Y sin que la liebre se diera cuenta, ya se había llevado la urraca el huevo a su nido. Ésta tampoco era la verdadera liebre de Pascua.
Le tocó el turno al tercero. Éste escogió el huevo de chocolate, corrió con él a través del bosque, cruzó el riachuelo, llegó a la pradera y justo entonces, llegó saltando de un pino alto una ardilla, puso grandes ojos y preguntó:
-¿Está rico?
-No lo sé, lo quiero llevar a los niños.
-¿Me dejas probar un poco?
La ardilla chupó un poco y, como le gustó tanto, siguió lamiendo, y la liebre lamió con ella hasta que todo el huevo había desaparecido. Cuando la tercera liebre llegó a casa, la madre liebre de Pascua le tiró de los pelos de su morrito que aún estaban llenos de chocolate y dijo:
-Tú tampoco eres la verdadera liebre de Pascua.
Ahora le llegó el turno al cuarto. El cuarto cogió el huevo con muchas manchitas. Con este huevo corrió a través del bosque. Cuando estaba cruzando el riachuelo se paró en medio y se vio en el riachuelo como en un espejo. Cuando se estaba mirando, ¡plaf!, se cayó el huevo al agua. Ésta tampoco era la liebre de Pascua.
Le llegó el turno al quinto. El quinto cogió el huevo amarillo. Con él corrió a través del bosque y antes de llegar al riachuelo se encontró con el zorro.
-Oye, vente conmigo a mi madriguera y enseña a mis hijos el huevo bonito.
Los zorritos empezaron a jugar con el huevo, se cayó encima de una piedra y se rompió. Rápidamente corrió la liebre a casa con las orejas gachas. Ella tampoco era la verdadera liebre de Pascua.
Le llegó el turno al sexto. El sexto escogió el huevo rojo y con él corrió a través del bosque. Entonces se encontró en el camino con otra liebre. Puso su huevo en el camino y empezó a pelearse con la otra. Por fin, la otra liebre huyó y cuando la sexta liebre buscó su huevo, lo encontró hecho migas. Ésta tampoco era la verdadera liebre de Pascua.
Le tocó ya el turno a la séptima, la liebre más joven y pequeña. Ella cogió el huevo azul. Con el huevo azul atravesó el bosque. En el camino se encontró con otra liebre. La dejó pasar y siguió adelante. Entonces vino el zorro. La liebre dio un rodeo y llegó al riachuelo. Con unos saltos ligeros cruzó por encima del tronco. Vino la ardilla pero la liebrecita siguió adelante y llegó a la pradera. Cuando la urraca gritó, simplemente le contestó:
-¡Tengo que seguir!, ¡tengo que seguir!
Por fin, llegó al jardín de la casa. La puerta estaba cerrada. Ella dio un salto, ni demasiado grande, ni demasiado pequeño, y puso el huevo en el nido que le habían construido los niños. Ésta era la verdadera liebre de Pascua.
Ed. Rudolf Steiner
martes, 23 de octubre de 2012
Los juguetes

El juego es un trabajo serio para el niño, a través de él,
los niños comprenden la naturaleza y su entorno cultural de forma
intuitiva. Para el niño pequeño,
concebir mediante el juego significa percibir con todos los sentidos, poner en movimiento
todo el cuerpo, ser activo!
Es característico del proceso industrial el fabricar muchas cosas listas para el consumo, con una finalidad concreta. Sin embargo, en la naturaleza del niño está el cansarse pronto de un juguete especializado y que sólo se le pueda usar para un fin determinado.
Es característico del proceso industrial el fabricar muchas cosas listas para el consumo, con una finalidad concreta. Sin embargo, en la naturaleza del niño está el cansarse pronto de un juguete especializado y que sólo se le pueda usar para un fin determinado.
El juego entusiasmado no es aquel que está inventado, sino que lo es aquel que
nace por sí mismo. A través de juguetes simples y muy sugerentes despertaremos
en los niños todos sus sentidos, captando la atención de ellos y potenciando
una creatividad admirable.
¡Espacios de juego son espacios de futuro! Elijamos desde el
corazón qué juguetes comprar, pensando siempre en darles rienda suelta a la
fantasía e imaginación…
jueves, 17 de mayo de 2012
domingo, 13 de mayo de 2012
La Euritmia
El niño vive en constante actividad con el cuerpo...este es uno de los pilares de nuestra pedagogía. No solo desde el juego al aire libre, - en el trepar, subir, bajar escaleras, descender y arrastrarse- en la actividad voluntaria de la huerta etc, sino también en las rondas, que junto a la Euritmia ( una de nuestras artes principales en relación al movimiento), empujan al niño a la actividad constante de sus miembros.
Al son de la música, la rima y la poesía, el niño pone en funcionamiento brazos y piernas, en absoluta sintonia con lo escuchado. Cada letra cada tono tiene un determinado que el niño aprenderá y ejecutara para hacer visible lo escuchado, en una sinfonía conjunta de palabras y sonidos en el movimiento.
Asi la música o la palabra sera reconocida, en su esencia, por el desenvolvimiento mismo de las canciones musicalizadas en vivo, y vivenciadas en sus actuadas coreografías, haciendo distinguir la diferencia básica entre armonía, melodía y ritmo en el marco de nuestro ser intimo.
La Euritmia trabaja en distintos aspectos, en lo físico y anímico espiritual.
Su objetivo es poder brindar al niño, en todo el campo del aprendizaje, la seguridad necesaria para aprehender los contenidos desde el plano de lo corpóreo y lo anímico en relación al espacio, el tiempo y la forma.
Su ser recibe la palabra en forma de poesía o de música, y la incorpora en su interior, para luego presentarla en su pequeña transformación.
Asi el niño se convierte en arcilla, que se moldea asi misma, en el instrumento que el mismo afinara y tocara desde su lado mas intimo.
Con esto se podrá ver, en sus comienzos del aprendizaje del lenguaje y de las letras, como se familiarizara con ellas a través de lo gestual. Sus brazos formaran las vocales y consonantes a través de una poesía, o de una rima determinada. Esto le producirá una intima relación con lo hablado y con el sentido del mismo, dado que lo acoge como parte de su expresión.
La palabra o la música, adquieren formas y contenidos en un mismo gesto.
Hay un trabajo intenso del yo-individuo, que lo hace reconocerse en su ámbito mas profundo, y asirse asi mismo, dominarse y afirmarse en su estructura corporal, anímica y espiritual. El espacio en relación a su obra, se hace suyo lo domina y lo recrea.... se siente seguro en él, y su expresión no sera la misma, a partir de la vivencia con la euritmia, porque esta le dará confianza en sus miembros para moverse con aquello que se propone.
Es un proceso lento y paulatino, pero sus efectos son absolutamente sanadores y
creativo, que le darán al niño un crecimiento integral, armónico de todas su partes, cabeza, tronco y extremidades.
La palabra, la música y el juego son parte fundamental en esto.Y la labor del maestro sera darle los elementos necesarios al niño para poder formularlos desde su libre trabajo.
José Martínez Zuviría
miércoles, 13 de julio de 2011
Las características del niño pequeño y su relación con el juego.
El niño posee a temprana edad el impulso por la imitación, es decir que todo su ser está dispuesto en atención sensorial a lo que acontece a su alrededor. Este impulso imitativo se nutre del mundo vivo: de los adultos en sus tareas cotidianas, de los colores que viven en el ambiente natural y sus cambios estacionales, de los aromas que conforman su ambiente hogareño, de los sonidos que viven en el entorno familiar o social. Es decir que el mundo es vivenciado sin fragmentaciones y en pleno movimiento vital. Es en el marco de esta relación que anidan en la fantasía infantil imágenes que dan la posibilidad de llamar ante el ojo interno del niño sus propias vivencias.
La pregunta que se nos impone entonces es ¿cuál es el ambiente lúdico que los niños están vivenciando? ¿Cuáles son los juegos y juguetes propuestos?
Quisiéramos desarrollar brevemente algunos ítems en relación a las características del ambiente lúdico que nutren la vida anímica, física y espiritual del niño.
Juguetes
¿Cuáles son los juguetes adecuados para los niños? Tener siempre a disposición materiales para construir, como por ejemplo, troncos con formas irregulares, cortezas de árbol y pequeñas ramas. Con todo esto el niño podrá realizar grandes proezas desafiando el equilibrio probando nuevas maneras de apilar y alinear todos estos elementos. Dándole diferentes formas según lo que su fantasía vaya sugiriendo en relación a la forma de los troncos. Es una propuesta de juego para el niño que lo pone en constante movimiento lúdico.
-El ambiente
Rodear a los niños con colores sencillos, sin saturación de formas o dibujos. Por el contrario, sugerir un ambiente artístico de formas y colores que impacten estéticamente en el alma del niño. El ambiente debe establecer un diálogo con la fantasía del niño en un marco de plena libertad, sin condicionamiento. Que el niño pueda descubrir en las paredes de su cuarto animales, flores, cielos, árboles; representados sutilmente por los matices e los colores o las sombres proyectadas en la pared.
Los niños tienen que poder experimentar el peso y la fragilidad de los materiales. Que en lugar de tener muebles o juguetes de plástico, puedan contactar con mesas maciza los cuales apelen a las fuerzas físicas para ser trasladados de un lugar a otro. Pueden experimentar diferentes pesos en concordancia real con el objeto. Un cuenquito de cerámica debe ser tomado por las manos del niño con mucho cuidado, vivenciando su peso y cuidando sus movimientos. En cambio, un cuenco de plástico no merecería ni motivaría cuidados.
-Arte
Se abre un mundo maravilloso para los niños si con libertad y sin sugerencias de copiado o temáticas pueden expresarse por medio de la pintura. Cuando los niños están pintando es muy importante no molestarlos ni tampoco aconsejarles que copien. Pueden mamá y papá comenzar a pintar y dejar que el niño se sume a esta actividad artística.
El tiempo de juego influye naturalmente, por lo tanto es importante que como adultos no generemos interrupciones con preguntas o propuestas. Los niños pequeños hasta dos años juegan concentrados en lo que están haciendo aunque estén compartiendo el espacio con otros niños. Ya hacia los tres años comienzan a involucrarse en el juego de sus pares no llegando aun a compartir. Lo que muestra el juego de los niños de esta edad es la característica que su fantasía va proponiendo. A los cuatro años vuela con su fantasía, ya puede compartir sus imágenes con otros niños. Llegando a los cinco años el juego comienza a identificar roles sociales como por ejemplo jugar a ser mamá, papá, chofer, etc. Esto muestra una buena percepción de su mundo social circundante. Muchas veces los niños juegan durante varios días una misma escena, luego soltarle e iniciar un nuevo camino lúdico.
miércoles, 4 de mayo de 2011
lunes, 26 de abril de 2010
Margarita Krotsch en Gimawari

El pasado sábado 24 de Abril, Margarita Krotsch, maestra Waldorf del Jardín de Infantes Rudolf Steiner, visitó Gimawari. Su cálida llegada fue seguida de una ronda al aire libre, con todo el público presente. Luego del canto y el movimiento en conjunto, todos regresaron a la sala y Margarita inició, entonces, la charla “Los elementos del juego en el niño”.
Margarita nos habló acerca de la primacía del desarrollo de la cabeza por sobre las otras partes del cuerpo (tronco y extremidades) desde que se gesta y desarrolla el embrión hasta su nacimiento y primeros tiempos del niño. Este pequeño que está en la cuna, que apenas levanta sutilmente la cabeza, requerirá juegos tales como, los famosos "móviles". Es decir, colgantes, con colores suaves. Con el tiempo, el niño se verá atraído por aquello que está suspendido, a una distancia relativamente corta, sobre su cabeza, o bien, donde pueda ser contemplado por él.
Cuando el niño comienza a gatear, existe ahora un desarrollo de su tronco, además del de su cabeza. Entonces, serán necesarios juegos como una pelota de lana y/o una muñeca, si se trata de una niña. Tanto la pelota como la muñeca de trapo o de lana, con su cabeza redonda, representan de alguna manera la importancia de la cabeza en este período. Margarita nos trajo dos muñecas. Una con cabellos y cuerpo de lana, ropa de tela y gestos tenues, casi imperceptibles; en otras palabras, una muñeca simple, sencilla. La simpleza de su rostro (ojos, nariz, boca; todos ellos apenas pronunciados) permite que la niña pueda ver un día una muñeca contenta y otro día, una muñeca triste, por ejemplo. Para ver este contraste, Margarita nos hizo comparar a la muñeca de trapo con una de plástico, con gestos bien pronunciados. Es importante tener en cuenta estos detalles. Hay niñas que poseen 20 barbies y, posiblemente, a ninguna de ellas las consideren "su muñeca". La muñeca de trapo se gasta, se ensucia, pero se convierte en "la muñeca" por excelencia. Su sencillez atrae a la imaginación, elemento fundamental cuando el niño se mueve por imitación. Imita a su mamá, en la cocina e intenta ayudarla a preparar la comida. Asimismo, imita a su papá en sus tareas, cuidar el jardín, el auto, etc. Luego de la imitación, aparece la fantasía. Esta última surge con el lenguaje / el habla. Primero el niño se pone de pie, comienza a andar. Aquello que, en un comienzo, eran solo balbuceos y sonidos toma forma. En este momento, el niño jugará con todas aquellas herramientas de las que se valía para imitar. Sin embargo, ahora, la fantasia convertirá a una cuchara en un avión, una nave, lo que sea.
La sala de un jardín de infantes Waldorf cuenta con varios elementos: piedras, caracoles, semillas, carozos, telas de colores, trozos de troncos, entre otros. El niño se sirve de ellos para comparar sus pesos y tamaños (una piedra es más pesada que el carozo de un durazno), desarrollar su equilibrio (intenta con las plataformas irregulares de troncos de un árbol elevar una torre) y potenciar su imaginación y fantasía (una tela es una capa, la capa de un rey o una princesa; también, es el techo de una casita, improvisada con sillas y varios retazos de diversos colores).
La presencia de todos estos elementos en canastos y canastas de mimbre promueven un juego libre, es decir, no un juego armado y establecido, sino un juego donde los chicos son sus propios hacedores. Son príncipes, como en el cuento que recibieron de sus maestros o son mamás, mientras arropan a sus muñecas con telas de algodón.
Por último, Margarita nos advierte acerca de algo fundamental que ocurre en una sala Waldorf: el amasado de pan. La acción pone en juego la voluntad, ese querer hacer constante, siempre presente en el niño. El amasado en conjunto, con sus maestros y compañeros, es el ingrediente social. Por otra parte, lo anímico es percibido a través del olfato, del olor a pan recién horneado, que invade la cocina, la sala, el jardín entero. Y, finalmente, lo ético y moral, a través de la oración, del agradecimiento al Sol y a la Tierra, que proveen el alimento.
Gracias, Margarita, por esta hermosa charla, por ese mágico momento, que nos regalaste, rememorando la fantasía y, sobre todo, el juego.
Margarita nos habló acerca de la primacía del desarrollo de la cabeza por sobre las otras partes del cuerpo (tronco y extremidades) desde que se gesta y desarrolla el embrión hasta su nacimiento y primeros tiempos del niño. Este pequeño que está en la cuna, que apenas levanta sutilmente la cabeza, requerirá juegos tales como, los famosos "móviles". Es decir, colgantes, con colores suaves. Con el tiempo, el niño se verá atraído por aquello que está suspendido, a una distancia relativamente corta, sobre su cabeza, o bien, donde pueda ser contemplado por él.
Cuando el niño comienza a gatear, existe ahora un desarrollo de su tronco, además del de su cabeza. Entonces, serán necesarios juegos como una pelota de lana y/o una muñeca, si se trata de una niña. Tanto la pelota como la muñeca de trapo o de lana, con su cabeza redonda, representan de alguna manera la importancia de la cabeza en este período. Margarita nos trajo dos muñecas. Una con cabellos y cuerpo de lana, ropa de tela y gestos tenues, casi imperceptibles; en otras palabras, una muñeca simple, sencilla. La simpleza de su rostro (ojos, nariz, boca; todos ellos apenas pronunciados) permite que la niña pueda ver un día una muñeca contenta y otro día, una muñeca triste, por ejemplo. Para ver este contraste, Margarita nos hizo comparar a la muñeca de trapo con una de plástico, con gestos bien pronunciados. Es importante tener en cuenta estos detalles. Hay niñas que poseen 20 barbies y, posiblemente, a ninguna de ellas las consideren "su muñeca". La muñeca de trapo se gasta, se ensucia, pero se convierte en "la muñeca" por excelencia. Su sencillez atrae a la imaginación, elemento fundamental cuando el niño se mueve por imitación. Imita a su mamá, en la cocina e intenta ayudarla a preparar la comida. Asimismo, imita a su papá en sus tareas, cuidar el jardín, el auto, etc. Luego de la imitación, aparece la fantasía. Esta última surge con el lenguaje / el habla. Primero el niño se pone de pie, comienza a andar. Aquello que, en un comienzo, eran solo balbuceos y sonidos toma forma. En este momento, el niño jugará con todas aquellas herramientas de las que se valía para imitar. Sin embargo, ahora, la fantasia convertirá a una cuchara en un avión, una nave, lo que sea.
La sala de un jardín de infantes Waldorf cuenta con varios elementos: piedras, caracoles, semillas, carozos, telas de colores, trozos de troncos, entre otros. El niño se sirve de ellos para comparar sus pesos y tamaños (una piedra es más pesada que el carozo de un durazno), desarrollar su equilibrio (intenta con las plataformas irregulares de troncos de un árbol elevar una torre) y potenciar su imaginación y fantasía (una tela es una capa, la capa de un rey o una princesa; también, es el techo de una casita, improvisada con sillas y varios retazos de diversos colores).
La presencia de todos estos elementos en canastos y canastas de mimbre promueven un juego libre, es decir, no un juego armado y establecido, sino un juego donde los chicos son sus propios hacedores. Son príncipes, como en el cuento que recibieron de sus maestros o son mamás, mientras arropan a sus muñecas con telas de algodón.
Por último, Margarita nos advierte acerca de algo fundamental que ocurre en una sala Waldorf: el amasado de pan. La acción pone en juego la voluntad, ese querer hacer constante, siempre presente en el niño. El amasado en conjunto, con sus maestros y compañeros, es el ingrediente social. Por otra parte, lo anímico es percibido a través del olfato, del olor a pan recién horneado, que invade la cocina, la sala, el jardín entero. Y, finalmente, lo ético y moral, a través de la oración, del agradecimiento al Sol y a la Tierra, que proveen el alimento.
Gracias, Margarita, por esta hermosa charla, por ese mágico momento, que nos regalaste, rememorando la fantasía y, sobre todo, el juego.
domingo, 25 de abril de 2010
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